La información es un componente del conocimiento, pero no necesariamente es conocimiento en sí.
La conexión con la Arquitectura del Conocimiento no consiste simplemente en que el conocimiento contenga información.
La forma en que la información está estructurada y relacionada puede hacer posible la construcción, la transmisión y la interpretación del conocimiento.
Los oráculos ofrecen una representación estructurada de la realidad mediante símbolos y relaciones. Sus procedimientos permiten seleccionar e interpretar la información dentro de esa estructura.