Silence Gatherings son eventos donde los participantes son invitados a explorar nuevos estados de conciencia mientras meditan, comen, entran en contacto con la naturaleza, interactúan en grupo, bailan y viven otras experiencias en silencio. Alimentando el crecimiento interior.
Experiencias para la expansión de conciencia que permiten la evolución personal, aumentando la capacidad de observación y las percepciones y habilidades sutiles/multidimensionales, descubriendo nuevas manifestaciones de nuestro ser interior, la realidad y la naturaleza.
En el silencio, como ausencia de palabras, podemos reconectar mejor con nuestra esencia y con nuestra vibración real y única. Al volver al flujo, surge una forma renovada de escuchar y prestar atención a lo que nuestro centro, nuestra esencia, nos comunica.
Nuestra misión es ayudar y alimentar la evolución personal y espiritual, facilitando la paz interior y una experiencia profunda, empoderadora y transformadora, acelerando el crecimiento interior.
Reconectar con la propia esencia, percibir diferentes estados de la realidad y explorar nuevos estados de conciencia: observación, percepción e interacción en silencio. Meditar, disfrutar del entorno, la naturaleza, la comida, la compañía, la danza, interactuando sin palabras entre los participantes y con el entorno.
No buscamos el aislamiento ni evitar los sonidos del mundo. El objetivo es aumentar el volumen de la paz interior, disfrutando plenamente de un día de vida de una manera diferente: observación / percepción de estados sutiles del ser y de la realidad, interacción entre los participantes, con el entorno y con la naturaleza.
El estado de calma y paz interior es el único que nos permite mantenernos en la verdadera y única frecuencia vibratoria de cada ser humano; por tanto, es el único que nos permite expresarnos libre y plenamente en esta vida, fluyendo constantemente en nuestro camino, conectados con nuestra esencia y con todo lo que nos rodea.
El lenguaje es la síntesis del pensamiento y de la respiración. Al retirar el uso del lenguaje podemos desplazar la atención con mayor facilidad no solo hacia la observación de los pensamientos y de la respiración, facilitando así el estado meditativo y la presencia, sino también hacia estados sutiles y multidimensionales del ser y de la realidad.